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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Luis Casas Romero: apuntes sobre su historia

Las puertas grandes de la historia se le abrirían a Luis Casas Romero el 22 de agosto de 1922 con la fundación de la radio en Cuba.

El 22 de agosto de 1922 se realizó la primera transmisión de la radio en Cuba y le correspondió a Luis Casas Romero (compositor y flautista), el honor de haberla realizado con rotundo éxito.

Nacido en la ciudad de Camagüey el 24 de mayo de 1882 en la Calle de los Pobres No. 95, hoy Padre Olallo entre el callejón Montero y Tío Perico. Hijo de Luis Casas Fuga y Adelina Romero García. Desde los cuatro años de edad sentía un encantamiento por la música, a los nueve inició las primeras clases de solfeo y al año siguiente tocaba la flauta; ya a los 13 ejecutaba obras de concierto y a los 14 integraba una orquesta. Luis Casas fundó también la CMCK.

Por encima de todo, Luis profesaba un gran amor por su patria y a los 15 años se unió a las filas mambisas del Ejército Libertador, bajo el mando del General López Recio. Regresó de la guerra con una profunda herida en la pierna derecha. Al morir su padre en 1901, Casas Romero desempeñó diversas profesiones: tipógrafo, cajista de obra y corrector de pruebas.

En 1891 había iniciado sus estudios de música con el maestro español Gregorio Cánova Macaró y en 1893 ya integraba la orquesta de la Sociedad Popular Santa Cecilia, ya en 1901 integraba el Patronato de la Banda de Música Infantil y el 5 de junio de 1904 interpretó con el flautista Manuel Mateo y acompañado al piano por José Molina Torres, el dúo de concierto Krakamp, opus 78 para flauta, y ―como solista― la Fantasía sobre motivos de la ópera Hernani, de Giuseppe Verdi ese mismo año de 1904.
En 1904, Luis Casas Romero se trasladó a vivir a La Habana, donde se ganaría la vida como flautista. Viajó a México como director de la orquesta de la Compañía de Raúl del Monte, donde actuó en Mérida y Veracruz. En 1908 ya era miembro del sexteto que actuaba en el teatro Martí y dirigía la orquesta del Neptuno, pasando a director de la orquesta del propio teatro Martí.

Tres años después ―y tras una breve gira por México―, en 1907 se radicó definitivamente en La Habana comenzando a tocar la flauta en la orquesta de teatro Alhambra, que en esos años era dirigida por el compositor Jorge Anckermann.

De naturaleza inquieta e innovadora, Casas Romero fundó con la colaboración de los destacados maestros Nilo Menéndez, Jaime Prats, Ernesto Lecuona, Moisés Simons y Vicente Lanz, la primera fábrica electromecánica de rollos de pianola que existió en Cuba, denominando al método de “perforación rollo autógrafo”.

Sin embargo, las puertas grandes de la historia se le abrirían a Luis Casas Romero el 22 de agosto de 1922 con la fundación de la radio. Ese día, desde la calle Ánimas No. 99 (hoy No. 457) sacó al aire, junto a su hijo Luis Casas Rodríguez la primera transmisión de la radio en Cuba desde su emisora la 2LC.

La 2LC, emisora de Luis Casas Romero, es la primera emisora que pone su señal en el aire desde suelo cubano. Aunque inició sus transmisiones en 1922, no se inauguró oficialmente hasta el 16 de abril de 1923, previo permiso de la Secretaría del Ministerio de Comunicaciones. El 2 identificaba a la provincia donde funcionaba la planta, (La Habana) y las letras eran las iníciales del nombre del propietario L (Luis) y C (Casas).

Ambas iníciales coincidentemente de los nombres de sus promotores (Luis Casas Romero y su hijo Luis Casas Rodríguez) comenzaba sus transmisiones a las 9:00 p.m. con una programación musical y el parte del tiempo. Zoila Casas Rodríguez, hija y hermana respectivamente de los propietarios, identificaba la emisora cada vez que esta salía al aire, tuvo el privilegio de convertirse en la primera mujer locutora de Latinoamérica.

Poco antes de las nueve de la noche, la 2LC lanzaba su señal al aire. Con una pequeña corneta de juguete, el propio Casas Romero hacía una llamada de atención, a lo que seguía una señal identificativa: golpes rítmicos con el metal de la “cornetica”, con lo que se lograba un efecto parecido al tic-tac de Radio Reloj hasta que se escuchaba el tradicional cañonazo de las nueve.

Casas entonces tocaba un acorde en la pequeña corneta y decía: “Son las nueve en punto”. De inmediato se ofrecía el boletín sobre el estado del tiempo que facilitaba el Observatorio Nacional y un resumen de las noticias de actualidad. Sus transmisiones —eran solo de una hora al comienzo— consistían en noticias de última hora y la información sobre los resultados de las competencias deportivas llevadas a cabo durante el transcurso del día. Tiempo después al mediodía salía en el aire un programa musical de una hora de duración amenizado con una pianola.

Construida sin apoyo oficial, la 2LC era una planta modesta que transmitía con apenas 10 watts. Sin embargo, a pesar de su escasa potencia, su señal tenía un gran alcance, pues en ese entonces el éter se encontraba totalmente limpio.

Con el paso de los años la 2LC fue ampliando su horario y programación hasta alcanzar las seis horas en el aire y solo detuvo sus transmisiones en 1928 cuando desapareció. Casi todo ese tiempo fue dirigida por su hijo Luis Casas Rodríguez, quien se graduó de ingeniero eléctrico y asumió el reto de sacar adelante la empresa que había fundado con su padre.

Casas Romero además se destacó no solo por ser fundador de la radio en Cuba, cuando el 22 de agosto de 1922 comenzó las emisiones experimentales con su radio 2LC.

La relación de Luis Casas Romero con la radio no terminaría con la desaparición de la 2LC, pues el 16 de diciembre de 1933 inauguró la emisora de Radio COC, la primera de onda corta en Cuba siendo su propietario, que tres lustros después, el 28 de enero de 1948, fue adquirida por Guido García Inclán, y adoptó el nombre de Radio COCO y el Periódico del Aire. Luis Casas fundó también la CMCK y fue director artístico de la CMC de la Cuban Telephone Company.

Cuando Casas Romero inauguró la COC, primera emisora de onda corta, su tema identificativo fue la pieza de su autoría El mambí, un clásico de nuestra música hoy día, cantada por Santiago Feliú, El Zurdo de Oro, la que ha presidido las jornadas por el Día de la Cultura Cubana.

Esta pieza de Luis Casas Romero ha sido interpretada también por el gran maestro Frank Fernández. Al pionero de la radio en Cuba Camagüey lo honró con la distinción de Hijo Predilecto.

Como músico y compositor fue Luis Casas Romero tremendamente prolífico. Miembro de Número de la Sociedad Cubana de Artes y Letras, de la que fue secretario de su sección de Música, cultivó la zarzuela, la canción, el bolero, el danzón. Fue también el creador del género musical cubano la criolla, siendo primera la que llevó por título Carmela. Es el autor de la antológica obra El Mambí». Creó más de 500 piezas musicales, entre marchas, zarzuelas, boleros, criollas y otros géneros.

Con su banda viajó por República Dominicana, Canadá, Estados Unidos y México. El maestro Casas Romero es otro nombre valioso entre el abanico de los músicos cubanos, su inventiva corre a la par que su técnica en un centenar de producciones, desbordantes de la más limpia cubanía.
El fundador de nuestra radio que ahora estamos celebrando sus cien años de creada, falleció en La Habana el 30 de octubre de 1950, a la edad de 68 años.

Montaje fotográfico: Luis Casariego

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