2 de julio de 2026

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Editorial envivo del ICS

Palabras, palabras, palabras

Con mucha frecuencia se felicita a alguien por su onomástico como si esta palabra significara cumpleaños; y no es así.
perorata

Con mucha frecuencia leemos o escuchamos en los medios y en las redes que se felicita a alguien por su onomástico como si esta palabra significara cumpleaños.

Cumpleaños es un sustantivo masculino que significa aniversario del nacimiento de una persona y onomástico como adjetivo significa perteneciente o relativo a los nombres, especialmente a los propios. Por ejemplo: Lista onomástica de los reyes de Egipto.

Como sustantivo significa ciencia que trata de la catalogación y estudio de los nombres propios; conjunto de nombres propios de un lugar o de un país y también el día en que una persona celebra su santo y no su cumpleaños como habitualmente se usa. Es cierto que el cumpleaños y el santo pueden coincidir, pero si no es así, cada uno tiene su fecha propia.

La palabra efemérides fue usada por griegos y latinos y ha sufrido muy pocas modificaciones en todos los siglos transcurridos desde que Cicerón la empleó en varios de sus discursos. En esta época la palabra era utilizada para denominar una especie de diario de anotaciones o un libro de gastos diarios. Pero Plinio que vivió un siglo después de Cicerón llamaba efemérides matemáticas a las tablas astronómicas, nombre que se mantiene hasta hoy para las coordenadas de los planetas y de las estrellas para cada fecha, así como para la relación de eclipses y distancias de la Luna y de los demás cuerpos celestes.

La palabra latina proviene del griego ephemeros que significa que dura solo un día, de donde se derivó la palabra castellana efímero. El Diccionario de la Academia recoge los significados clásicos de la palabra y añade otro más moderno el de lista de sucesos notables ocurridos en la fecha de que se trata, pero en años anteriores.

Es bueno también precisar que se trata de un sustantivo femenino usado siempre en plural, sin embargo, en una entrada separada el Diccionario incluye la forma efeméride, que designa un acontecimiento notable que es celebrado en la misma fecha en años posteriores.

Debemos escribir y pronunciar perorata y no perolata como a veces encontramos. El verbo perorar alude a la acción de pronunciar un discurso, o también, a la de hablar en forma demasiado solemne en un ámbito familiar. Ese acto se llama peroración y proviene del latín perorare que significa declamar o pronunciar un discurso. El verbo latino se formó con el prefijo per y el verbo orare, o sea, hablar, con base en la idea de que estas acciones son algo más que hablar, denotada por el prefijo.

A veces un discurso puede ser pesado, molesto o inoportuno y, en estos casos, usamos en español perorata, un vocablo procedente del latín peroratio, onis. Debemos siempre usar perorata y no perolata que quizás se deba al cruce con la expresión coloquial del español general dar la lata y que en nuestro país hemos sustituido por dar muela o dar tremenda muela.

En estos días de intenso calor todos preferimos usar sandalias que es un calzado compuesto de una suela que se asegura con correas o cintas. Las sandalias son usadas por el hombre desde civilizaciones primitivas y constituye el primer estilo significativo de calzado de la historia, formadas por un pedazo de papiro o de madera a modo de suela, atado al pie o enganchado a los dedos.

En Egipto, la clase dominante adoptó las sandalias de caña o de fibra y se cree que esta palabra proviene de alguna lengua del Cercano Oriente, porque el latín la tomó del griego sandalion.

Nuestra lengua posee una bella historia que debemos aprender y así la usaremos mejor.

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