Palabras, palabras, palabras
En nuestro país, en la actualidad, una de las palabras que más leemos o escuchamos es la palabra Mipyme que significa micro, pequeña y mediana empresa. Esta abreviación de una expresión compleja mediante la supresión de determinadas letras o sílabas nos permite su pronunciación como una palabra, al igual que sucede con TIC (tecnologías de la información y la comunicación) u OVNI (objeto volador no identificado)
Estas palabras se denominan acrónimos y se diferencian de las siglas en que estas últimas se forman solo con la letra inicial y no se pronuncian como una palabra como por ejemplo IPC (índice de precios al consumo).
Lo curioso del uso de la palabra Mipyme es que muchas veces oímos bimyme o bimymi y en no pocas ocasiones, también lo hemos leído así. Sin embargo, cambiar la m por la b haría posible que en lugar de micro fuera bicro y esta estructura no aparece en el Diccionario de la lengua española, ni tendría sentido dentro del acrónimo Mipyme.
La palabra maratón puede usarse con género femenino y masculino. En atletismo es carrera de resistencia en la que se recorre una distancia de 42 km y 195 m. Significa también competición de resistencia.
Por ejemplo: Un maratón de baile y además actividad larga e intensa que se desarrolla en una sola sesión o con un ritmo muy rápido. Por ejemplo: Maratón de cine, maratón de entrevistas. En los tres casos puede usarse la palabra con cualquiera de los dos géneros.
El origen de esta palabra es muy interesante. En el año 490 a. de C., cuando los soldados atenienses partieron hacia la llanura de Maratón para entablar batalla con los persas, sus mujeres quedaron pendientes del resultado porque los enemigos habían jurado que, después de la batalla, marcharían sobre Atenas, violarían a sus mujeres y sacrificarían a sus hijos.
Al conocer esta amenaza, los griegos ordenaron a sus esposas que mataran a sus hijos y se suicidaran de inmediato si no recibían noticias de la victoria, en veinticuatro horas. Los griegos ganaron, pero la contienda les llevó más tiempo del que habían calculado, de modo que temieron que ellas ejecutaran el plan.
Para intentar evitarlo, el general griego Milcíades ordenó a su mejor corredor, el soldado y atleta Filípides, que corriera hacia Atenas, situada a cuarenta kilómetros. El soldado recorrió esa distancia tan rápidamente como pudo y al llegar apenas pudo decir: Vencimos, y cayó muerto por el esfuerzo.
En 1896, en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, Filípides fue homenajeado con la creación de esta prueba cuya distancia era de 40 km, pero que desde 1908 está estipulada en 42 km y 195 m.
Los cubanos somos un pueblo que gusta del dominó, casi podríamos decir que adoramos este juego, por ello quiero referirme al origen de la palabra que no proviene de dominus o señor en latín, sino de domino, del verbo latino dominare que significa dominar y que en el caso del juego quiere decir yo gano.
La palabra domino era pronunciada por el primero que se quedaba sin fichas, para expresar que había ganado el juego. A su paso por Francia el vocablo se convirtió en agudo y se ha mantenido así en español.
Hablar y escribir correctamente es un deber que no podemos olvidar.