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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Jesús Cabrera: emblemático director de la televisión cubana

Reconocimiento a los valores de un eterno creador

Confieso que para escribir sobre el querido Jesús Chucho Cabrera he tenido que andar muchos caminos y hacer una compilación de varios compañeros que me antecedieron en entrevistas, programas de televisión y artículos de la prensa. Pero no podíamos pasar por alto recordar a este hombre que es un evangelio viviente y acaba de celebrar sus 90 años.

Ha declarado que se formó haciendo, pues entró en la televisión de utilero y con el tiempo se hizo camarógrafo hasta convertirse en director. Llega a la televisión en 1950, cuando todavía estaban montando las torres en Mazón y San Miguel.

Una vez terminada la instalación de dichas torres se hizo el Estudio 1, donde se hacían dos programas: uno de ejercicios y el otro era Cocina al Minuto, con Nitza Villapol. Recuerda Chucho que cuando terminaban las trasmisiones, limpiaba y alineaba las cámaras. Ahí comenzó a hacer dolly.

En 1953 Amadeo Barletta compra el Canal 4, porque Telemundo estaba listo, pero no tenía quien operara la planta. A partir de ese momento cambia la vida de Cabrera, porque de camarógrafo pasa a fungir como director y trabajar en los dos canales; su primer programa lo recuerda como si fuera hoy, fue Viernes de gala, con Ernesto Lecuona.

Allí estuvo hasta 1954.  Realizaba el programa Tierra adentro, que escribía Paco Alfonso, además de otro del género policíaco, escrito por Félix Pita Rodríguez y Marcos Behmaras. Desde esa época tan temprana, este director sintió preferencia por ese género.

Durante una de las tantas entrevistas que ofreció a medios cubanos, Cabrera resalta su encuentro con Gaspar Arias, quien le refirió la presencia en Cuba de un señor llamado Fernando Gómez, Ministro de Información de Colombia, que estaba buscando personas para llevarlas a ese país como profesores y también para abrir la televisión. Cabrera fue a verlo, se pusieron de acuerdo y le dijo que él también podía llevar a otros compañeros conocedores de televisión. Allí estuvieron un año, a su regreso, Chucho comenzó a trabajar en publicidad para la televisión.

Posteriormente paso a la programación dramática, en la cual muchos espacios se hacían en vivo. Todo esto se dividía en bloques. Su secretaria era Teresita Segarra. El jefe de la programación juvenil era Alejandro Lugo; el bloque infantil lo dirigía Ana Lasalle y el de teatro, Juan Carlos Romero.

También ha recordado Chucho la convocatoria José Papito Serguera, entonces presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt), para que utilizara su experiencia en Santiago de Cuba y junto a Marcos Behmaras y a otros compañeros estudiar la posibilidad de crear una emisora televisiva.

Lamentablemente, Cabrera tuvo que emprender con la ayuda de otros compañeros esa misión, pues Marcos falleció en un fatal accidente en la Loma de La Farola en Baracoa. El grupo de gestores de la TV santiaguera hacía trabajo voluntario de día, para adecuar un local en los predios del antiguo cuartel Moncada, y por las noches, en el hotel, planificaban y diseñaban la programación. Contribuyeron muchos compañeros del Partido y del grupo de teatro Santiago, así como de Bebo Muñiz, Enrique Bonne y el escritor José Soler Puig. Tele Rebelde salió al aire el 22 de julio.

De regreso a La Habana, Cabrera comienza a trabajar en los guiones del luego exitoso programa Sector 40. Tiempo después, los compañeros del Ministerio del Interior le pidieron  dirigir un espacio para rendir homenaje al XX Aniversario de ese organismo. En ese tiempo comienzan a trabajar en el Icrt Abelardo Vidal y Nilda Rodríguez.

Surge la idea de hacer un programa mensual, todo iba sobre ruedas, cuando se encuentran ante la decisión de qué nombre llevaría un programa de esa envergadura. Un compañero les sugiere que lean a Martí y encuentran la carta de este a Manuel Mercado, ahí encontraron el nombre de un programa que ha resultado inolvidable, de fructífera enseñanza para todos los cubanos: En silencio ha tenido que ser.

Este excelente director supo escoger muy bien el elenco artístico de la serie, integrado por  Sergio Corrieri, Mario Balmaseda y otro grupo de actores maravillosos. Cada uno de ellos lo realizó de una forma tan convincente que los televidentes sufríamos y nos alegábamos en cada capítulo. Después vino la segunda parte y, posteriormente, Julito El Pescador.

Al cumplir nueve décadas de vida, Chucho Cabrera descuella entre los mejores directores de todos los tiempos en Cuba. Su obra ha sido reconocida con múltiples lauros. Recientemente  obtuvo el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de las Artes.

En agradecimiento a tal homenaje, Cabrera expresó: “Recibo este título con mucho agrado y me siento muy feliz por la presencia de gente tan linda, que me acompaña en este acto. Hace dos años que dejé de trabajar porque me sentía cansado, pero después de esto adquiero un compromiso conmigo mismo y asumo nuevos planes. Solo pido que la vida me de otros 65 años para construir más”.

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