lun. Ago 3rd, 2020

Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Surgimiento y evolución de la programación educativa en la TV Cubana

Universidad para Todos es el paradigma este tipo de emisiones televisivas en nuestro país

En estos días cuando el aislamiento se vuelve la única medida efectiva para detener la propagación de la pandemia de la COVID-19, nuestros estudiantes recurren a métodos no muy tradicionales de educación. La televisión cubana cuenta con experiencia en cuanto a la emisión de programas educativos, de ahí la siempre famosa en la escena popular Universidad para Todos. Pero, ¿realmente la programación educativa en nuestro país comenzó con la emisión de Universidad para Todos? Para responder esta interrogante debemos remontarnos hacia los primeros años del propio medio.

La primera emisión de programación educativa en América Latina precisamente tuvo lugar en nuestro Cuba, en diciembre de 1950, a unos pocos meses de fundada nuestra TV. Aunque no se conoce mucho sobre este hecho, se sabe que tuvo como objetivo la transmisión de una serie de espacios científicos, destinados a alumnos y profesores de la Universidad de La Habana.

Este primer intento de establecer una programación educativa en nuestro país tuvo un carácter experimental, por lo que meses después de su puesta en práctica los equipos fueron desmontados para su traslado a otros países del área con igual propósito. No fue hasta el establecimiento de la Revolución que las transmisiones de este tipo volvieron a la escena televisiva cubana.

Dentro del proceso histórico revolucionario cubano desde sus inicios destacó por el marcado interés hacia las políticas relacionadas con la instrucción y el desarrollo cultural de la población. De ahí que, a través de la exitosa Campaña de Alfabetización, se consolidó este tipo de política con carácter prioritario. Corría el año 1969 cuando el recién creado Ministerio de Educación Superior, consciente de la necesidad de elevar el precario nivel cultural de la mayoría de los cubanos, dictaminó una serie de medidas con el objetivo de encaminar la creación de planes educacionales y culturales correspondientes a la Comisión Educacional para la Radio y Televisión adscrita al propio ministerio. Esta organización contó con la dirección de los pedagogos Raúl Gutiérrez Serrano y Dulce María Escalona Almeida, además de la participación del grande de las letras Alejo Carpentier.

De esta asociación surgieron programas como Aprendiendo en TV, orientado a la preparación metodológica de los profesores, y el Curso Secundario de Educación Obrera y Campesina. Este, como su nombre lo indica, tenía como intención extender los conocimientos en áreas como las matemáticas, la biología, la física y el idioma español hacia sectores que antaño se encontraban rezagados en cuanto al acceso de la educación.

Para el año 1977, ante la situación del país que condicionó una escasez de recursos óptimos necesarios en la difusión de calidad que este tipo de programación requería, cesaron las transmisiones. No fue hasta la aparición de la Empresa Productora de Cine y Video Educativo (CINED) que el proyecto volvió a adquirir relevancia para el público, a través de la producción de numerosos spots promocionales de corte educativo.

Paulatinamente, las emisiones de este tipo comenzaron a disminuir, y en 1999 este panorama experimentó un significativo cambio, gracias a la coordinación de la Unión de Jóvenes Comunistas, organización al frente del Grupo Nacional del Programa Audiovisual. Dicho grupo tenía la responsabilidad de estructurar, coordinar y distribuir el equipamiento necesario para estos fines.

De esta forma, el nuevo milenio sorprendió con una renovada programación educativa a través de todos los telecentros del país. Es así como se inician las transmisiones del afamado Universidad para Todos, con el cual se logró concebir una programación educativa totalmente inclusiva y atrayente para todo tipo de público, debido a la versatilidad de sus contenidos, que incluían clases de ajedrez, literatura cubana y universal, hasta lecciones de idiomas extranjeros.

El público acogió con agrado esta nueva propuesta televisiva, de ahí que en el imaginario popular las emisiones de ese programa gocen de gran reconocimiento entre varias generaciones de cubanos; tanto así que, si de programación educativa en nuestra TV hablamos, sin dudas, Universidad para Todos es el paradigma de las emisiones de este tipo.

* Presidenta de la delegación de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales en la Televisión Cubana

** Estudiante de cuarto año de la Licenciatura en Historia en la Universidad de La Habana.


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